La Lliga Àrab muntarà el seu propi exèrcit d’intervenció ràpida

El Caire.-Els vents de canvi que bufen al Pròxim Orient des de l’esclat de la Primavera Àrab fa quatre anys fins i tot sacsegen l’esclerotitzada Lliga Àrab. Els països de l’organització panàrab van arribar ahir a un principi d’acord sobre la creació d’una força militar conjunta per afrontar les noves amenaces a la seguretat regional. El pacte, sorgit d’una proposta llançada pel rais egipci, Abdel Fattah al-Sissi, arriba en un moment de gran convulsió a la zona, amb diversos països immersos en cruents conflictes bèl·lics, i amb l’Aràbia Saudita liderant una coalició de 10 països involucrada en una campanya militar aèria al Iemen.

La notícia va ser anunciada ahir pel president Al-Sissi en la roda de premsa de cloenda de la cimera anual de la Lliga Àrab, celebrada a la ciutat egípcia de Xarm al-Xeikh. “Amb la finalitat d’estar a l’altura de la responsabilitat que representen els greus desafiaments als quals s’enfronta la nostra nació àrab, els líders àrabs han donat suport al principi d’establir una Força Militar Àrab”, va declarar el mandatari egipci.

Tanmateix, els líders àrabs encara no han concretat quines seran les característiques del nou cos ni quins procediments caldrà seguir per desplegar-lo. “Es formarà un grup d’alt nivell sota la supervisió dels caps de l’estat major de les forces armades dels estats membres per estudiar tots els aspectes relatius a l’establiment de la força conjunta”, va afegir el general. Segons declaracions de responsables militars egipcis a l’agència de notícies AP, el cos estarà dotat d’uns 40.000 soldats i s’hi integraran de forma voluntària els països àrabs que ho desitgin. A més, només es desplegarà en un país prèvia petició del seu govern. Continua llegint

Yemen pide la continuación de la intervención hasta la “rendición” huthí

El Cairo.-En su intervención en la cumbre anual de la Liga Árabe que se celebra en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, el presidente yemení, Abdrabbo Mansur Hadi, ha pedido a la coalición liderada por Arabia Saudí que mantenga su operación militar contra los Huthí hasta forzar su “rendición”. El conflicto en Yemen, que se ha intensificado las últimas horas con renovados bombardeos, se ha convertido en el asunto central de la cumbre de la organización pan-árabe, junto con la propuesta de crear una fuerza militar unificada de respuesta rápida para enfrentarse a las nuevas amenazas regionales, como la irrupción del Estado Islámico (EI) y la creciente influencia de Irán.

El presidente Hadi, que fue desalojado del poder a través de un golpe de Estado el pasado mes de febrero, exhibió una actitud desafiante en su discurso en la cumbre de la Liga Árabe, a la que asistieron numerosos jefes de Estado, como el rey saudí, Salman Ibn Bin Abdel Aziz. Hadi pidió el mantenimiento de los bombardeos aéreos inciados el pasado jueves hasta que las milicias Huthis se retiren de las provincias que ocupan, y arremetió contra Irán por pretender “destruir Yemen”. Además, tras agradecer a la comunidad internacional su apoyo a “la legitimidad y estabilidad de su país”, hizo una llamada a la población a manifestarse masivamente en todo el país para expresar su apoyo al gobierno que lidera. Continua llegint

Yemen, nueva campo de batalla para una vieja Guerra Fría

El CAIRO.- Con el estallido de violencia y el involucramiento de otros países, Yemen se sumó la semana pasada a la larga lista de países con un conflicto armado en Medio Oriente, una región en llamas cuatro años después de que se desencadenara la “primavera árabe”.

Como en otros escenarios de la región, uno de los combustibles de la deflagración es la nueva guerra fría por la hegemonía regional entre Irán y Arabia Saudita, primer exportador de petróleo mundial. Ante la amenaza de que las milicias hutíes insurgentes, aliadas de Irán, consigan hacerse con el control de su vecino del Sur, Riad inició el miércoles pasado una ofensiva de bombardeos que contó con el apoyo militar de varios países de la región, y con el respaldo político de Estados Unidos.

La batalla entre Irán y Arabia Saudita tiene un trasfondo básicamente político, pero también una vertiente religiosa. El wahhabismo, una corriente ultraconservadora del islam sunnita convertida en ideología oficial del régimen saudita desde su nacimiento, considera a los chiitas unos herejes e Irán constituye la gran potencia chiita. Precisamente, la solidaridad sectaria explica buena parte de las alianzas de Irán, como Hezbollah en el Líbano, o la oposición en Bahrein. Lo mismo puede decirse de los hutíes, chiitas de la rama zaídi. Continua llegint

L’Arabia Saudita lidera el bombardeig de posicions houthis a Iemen

El Caire.-L’Aràbia Saudita va liderar ahir una onada de bombardejos aeris contra posicions de la milícia houthi, que va fer un cop d’Estat al Iemen al febrer i va desencadenar una confrontació civil. L’ofensiva, en què van participar diversos països aliats, s’inscriu en la batalla que lliuren l’Aràbia Saudita i l’Iran per a l’hegemonia regional al Pròxim Orient, exacerbada arran de les revoltes àrabs. De religió xiïta, els houthis reben el suport de Teheran i han ampliat les àrees que tenen sota control, un moviment percebut com una greu amenaça de Riad, després de fer caure el president Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. L’acció podria provocar l’esclat d’una nova guerra en una zona en flames.

Entre els objectius dels bombardejos hi ha l’aeroport de la capital, Sanà, així com la base militar de Dulaimi en un intent de debilitar la força aèria a disposició dels houthis i neutralitzar part de les seves defenses antiaèries. Segons l’agència Reuters l’atac hauria afectat diversos habitatges pròxims a aquestes instal·lacions i hauria provocat la mort d’almenys 13 persones. A més, els caça bombarders saudites també van atacar posicions dels houthis al nord del país, a prop de la frontera entre els dos països. A l’operació, batejada com a Tempesta Decisiva, també hi van participar avions dels Emirats Àrabs Units, Jordània, Kuwait, Qatar, Bahrain i el Marroc, d’acord amb informacions de la cadena de televisió Al-Arabiya. Continua llegint

Pacto en las fuentes del Nilo

El nacimiento del río Nilo, en Etíopía

El nacimiento del río Nilo, en Etíopía

El Cairo.-Los líderes de Egipto, Etiopía y Sudán firmaron el lunes en Jartum, la capital sudanesa, una histórica declaración de principios sobre la distribución del agua del río Nilo, un asunto que ha provocado fuertes tensiones entre los tres países durante los últimos años a causa de la construcción de un gran embalse en Etiopía. El acuerdo reconoce, de forma implícita, el derecho de Etiopía a construir la controvertida presa del Renacimiento a cambio de compartir la energía eléctrica que generará. Con una capacidad prevista de 63.000 millones de metros cúbicos, será una de las más grandes del mundo.

“Reafirmo que el gran embalse del Renacimiento no causará ningún daño a los países norteños de la cuenca del Nilo”, declaró el primer ministro etíope, Hailemariam Desalegn, en un nuevo intento de calmar los recelos que ha generado el proyecto en las opiniones públicas de Sudán y, sobre todo, Egipto. “Egipto y el resto de países de la cuenca del Nilo son una familia”, añadió el etíope.

“Vosotros os desarrollaréis y creceréis y yo estaré de vuestro lado, pero tened en cuenta que en Egipto, la gente solo vive del agua que viene de este río”, advirtió el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi. Siendo un país desértico, un 90% de los recursos hídricos de Egipto provienen del Nilo. “Teníamos dos opciones: podíamos cooperar para conseguir grandes cosas, o bien enfrentarnos y hacernos daño… Hemos escogido cooperar”, agregó el general egipcio. Continua llegint

La inestabilidad en Libia y Argelia arrastra a Túnez

Dotzenes de tunisians a l'Avinguda Burguiba, epicentre de la Revolució

Dotzenes de tunisians a l’Avinguda Burguiba, epicentre de la Revolució

A pesar de constituir el único caso de éxito reciente de una transición democrática en el mundo árabe, Túnez, cuna de las revueltas populares iniciadas en 2011, no recuperará fácilmente la estabilidad política. En parte, ello se debe al negativo influjo que ejercen dentro de la sociedad tunecina sus dos problemáticos vecinos, Argelia y Libia, con los que comparte unas porosas y desérticas fronteras. Las conexiones del yihadismo tunecino, responsable del sanguinario atentado del miércoles en el Museo Nacional del Bardo, con sus homólogos libios y argelinos representan todo un recordatorio del alcance del desafío.

El riesgo de contagio del extremismo religioso argelino no es nuevo, sino que se remonta a la guerra civil que asoló Argelia durante los años noventa y que se saldó con la muerte de más de 200.000 personas. La derrota de la insurgencia islamista a manos del Estado, dominado por el Ejército desde prácticamente la independencia del país, no implicó su completa erradicación, sino que más bien la forzó a un cambio de estrategia. El violento Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, creado en 1997 a partir de una escisión del Grupo Islámico Armado (el brazo armado del partido Frente Islámico de Salvación), se reconvirtió así en 2003 en Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), ampliando su cobertura y su radio de acción.

La capacidad de penetración de los radicales en Túnez durante la era del dictador Ben Alí fue bastante limitada, lo que no impidió que se produjera algún sonado atentado, como el que segó la vida de una veintena de personas, la mayoría turistas, en Djerba. El Estado policial en Túnez era tan eficiente como implacable, y ni tan siquiera toleraba el islamismo moderado de Ennahda. No obstante, todo cambió tras la deposición de Ben Alí. Las fuerzas de seguridad relajaron su control sobre la población, lo que fue aprovechado por los militantes yihadistas tunecinos y sus colegas argelinos. Continua llegint

Brotes verdes en las pirámides

IMG_3012El Cairo.-Los gobiernos que han asumido el poder en Egipto tras la revolución de 2011 han intentado convencer a sus ciudadanos de que la recuperación económica era inminente. Sin embargo, es ahora, cuatro años después de la revuelta, cuando los brotes verdes no parecen un espejismo o una simple expresión de buenos deseos. Empujado por el esfuerzo inversor en obras públicas, el crecimiento del PIB en el último semestre del 2014 se situó en el 6,8%, y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha retocado al alza su previsión para todo 2015. Ahora bien, habrá que ver si las bases de este crecimiento son suficientemente solidas como para propiciar un verdadero despegue económico del gigante árabe.

En un informe publicado a mediados de febrero, el FMI ofreció su aval a las previsiones optimistas del régimen del presidente Abdelfatá al Sisí, surgido después de un golpe de Estado encabezado por él en verano del 2013. “Las medidas implementadas hasta ahora, junto con la recuperación de la confianza, está comenzando a producir un giro”, rezaba el documento elaborado por la organización internacional. En parte, los elogios del FMI se deben a las reformas del costoso sistema de subsidios a los combustibles aplicadas desde el pasado verano, y que han permitido un ahorro de cerca de 4.500 millones de euros. Esta era una vieja recomendación del Fondo que ningún gobierno se había atrevido a llevarla a cabo a causa de su impopularidad.

Durante los años anteriores a la revolución que destronó al dictador Hosni Mubarak, Egipto registró unas sólidas tasas de crecimiento del PIB, de alrededor del 6%. Sin embargo, tras la revuelta, la economía experimentó un frenazo y su crecimiento se situó en cifras que oscilaban alrededor del 2%. Las principales causas de este estancamiento fueron la caída en picado de la inversión extranjera y de las cifras de turistas que visitan el país anualmente. El turismo es una de las principales industrias del país árabe: ocupa a más del 10% de su población activa y representa el 10% del PIB. Continua llegint