La pugna entre Arabia Saudí e Irán tensiona el Líbano

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Tumba de un miliciano de Hezbolá caído en Siria (Tiro)

Con sus 17 comunidades religiosas enclaustradas en un pequeño rincón de una región altamente inflamable, el Líbano es uno de los países más complejos del mundo. También de los más vulnerables, siempre a merced de la última guerra -fría o caliente- regional. Antiguo escenario de la batalla entre Israel y la OLP de Arafat, ahora lo es de la pugna entre Arabia Saudí e Irán. A ello responde el extraño culebrón protagonizado por su aún primer ministro, Saad Hariri, que sorprendió al mundo el 4 de noviembre al presentar su dimisión en Riad. Después de dos semanas de rumores, temores y reuniones al más alto nivel, Hariri volvió ayer al Líbano, y el país entero respiró aliviado.

Poco se sabe sobre el contenido de las conversaciones entre los diversos actores implicados en las rencillas libanesas, que además de la miríada de facciones libanesas, incluyen obviamente a Irán y Arabia Saudí, pero también a Francia, Estados Unidos, Siria o Egipto, entre otros. No en vano, Hariri pasó por París, El Cairo y Nicosia antes de aterrizar en Beirut. Ahora bien, nadie duda de que la jugada de Riad, cerebro detrás del órdago de su protegido libanés, es reducir la influencia de Hezbolá, la potente milicia chií patronicada por Teherán convertida en una especie de unidad militar de élite a disposición de régimen de los ayatolás más allá de sus fronteras. Continua llegint

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El asesinato de Saleh crispa las tensiones en el Golfo Pérsico

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Imagen de Alí Abdullah Saleh

Algunos movimientos de las últimas semanas en Oriente Medio, como la extraña dimisión luego revocada del primer ministro libanés o la escalada bélica en Yemen, sugieren que los diversos escenarios regionales están íntimamente ligados. Y la partitura de la música de fondo es casi siempre la misma: la guerra interpuesta entre Irán y Arabia Saudí por la hegemonía en el Golfo Pérsico, uno de los principales puntos neurálgicos de la geopolítica mundial al acaparar la mayoría de reservas mundiales de combustibles fósiles. Según la mayoría de expertos, las últimas noticias apuntan a una aumento de la tensión entre ambos enemigos y sus socios regionales.

El asesinato ayer del ex presidente yemení, Abdulá Saleh, constituye una mala noticia para Riad, que ya se frotaba las manos con el cisma abierto entre las dos facciones que han constituido su tenaz enemigo en la guerra del Yemen: la milicia houthí, de confesión chií zaidí y aliada de Irán, y el propio Saleh, un ambicioso e implacable ex dictador. El depauperado país árabe se ha convertido en un avispero de difícil salida para el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, arquitecto de la intervención saudí en un conflicto por el poder en un país agriamente fragmentado a raíz del estallido de la primavera árabe. Saleh podría haber sido su salvoconducto.

Tras varios meses de crecientes desavenencias entre los houthíes y Saleh, este último propuso la semana pasada “abrir una nueva página” en las relaciones con Arabia Saudí. Es decir, el veterano camaleón de la política yemení, a sus 75 años, ofrecía a Riad un pacto para saltar de una trinchera a la otra. Miembro de una importante tribu en un país altamente clánico, Saleh conservó incluso después de perder el poder en 2012 el apoyo de una notable parte del Ejército, lo que le convertía en un importante actor político. Un cambio de alianzas en la guerra, con Saleh sumándose a las fuerzas tribales leales al presidente Abdo Mansur Hadi, sostenido por los bombardeos aéreos saudíes, podría haber representado un punto de inflexión en la guerra, que se acerca a su tercer año. Continua llegint

Abatuts 11 pressumptes jihadistes a Egipte

Una operació antiterrorista es va saldar ahir amb la mort d’onze pressumptes militants jihadistes, segons va informar el ministeri de l’Interior egipci en un comunicat. Els “terroristes” hauríen mort durant un tiroteig que es va iniciar en aproximar-se les forces de seguretat al seu amagatall. L’operació va tenir lloc a la província d’Ismailia, contigua al nord del Sinaí, l’epicentre de la insurgència contra el règim d’Abdelfattah al-Sissi. Almenys 305 persones hi van perdre la vida en un atac indiscriminat contra els fidels d’una mesquita sufí, el més sanguinari a la història del país árab. Fins ara, cap grup n’ha reivindicat l’autoria, però la fiscalia apunta a la filial local de l’autoanomenat Estat Islàmic (EI).

Durant els darrers dies, l’Exèrcit egipci ha intensificat les seves accions a la península del Sinaí i al seu entorn en busca dels responsables de la matança de la mesquita d’al-Rawda. Segons el comunicat d’Interior, les autoritats van rebre informacio sobre la localització d’un grup “d’aquests elements i els amagatalls que estaven fent servir per ocultar-se, entrenar-se i emmagatzemar material de suport” que després feien arribar als combatents en el Sinaí. En l’operació, van ser arrestats sis pressumptes milicians i tres persones que els proporcionaven ajuda logística. A més, es van confiscar armes, munició i dispositius de comunicació. Continua llegint

Sinaí, el polvorín incombustible de Egipto

Por su orografía, emplazamiento geográfico e historia, la península del Sinaí reunía todos los elementos para convertirse en un polvorín tras el golpe de Estado de 2013 contra el presidente islamista Mohamed Morsi. Y así ha sido. Tras más de cuatro años, y la aplicación de todo tipo de políticas de tierra quemada por parte del Ejército egipcio —ocupación militar, asesinatos extrajudiciales, zona tapón alrededor de la Franja de Gaza—, no se avista el final de una insurgencia implacable liderada por Wilaya Sina, la filial local del autodenominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), que se ha cobrado ya centenares de víctimas.

Aunque la península es un vasto territorio de 58.000 kilómetros cuadrados (algo superior a Costa Rica), desértico y montañoso, la zona que concentra la mayoría de los ataques es mucho menor, de apenas unos 100 kilómetros de longitud, situada alrededor de Gaza. En esta región, los atentados contra las fuerzas de seguridad son habituales y, desde 2013, han provocado la muerte de centenares de sus miembros. A causa del conflicto, también han muerto decenas de civiles, ya sea a manos del Ejército o de los grupos terroristas. La capital, Al Arish, y otras localidades colindantes, como Sheij Zuweid, viven desde hace años bajo el toque de queda, que implica a menudo cortes en las líneas telefónicas y del suministro de Internet. Es decir, una auténtica zona de guerra. Continua llegint

Y ahora sí, el final del Procés

Del Procés se han escrito muchos obituarios prematuros, sobre todo en la prensa española. Demasiados. Recordemos: tras las elecciones de 2012, las plebiscitarias del 2015, el “paso a un lado” de Mas, etc. Sin embargo, después de las nueve semanas más locas de la política catalana (desde … ni idea, pero mucho tiempo), y aún a sabiendas de la condición de Ave Fénix del Procés, ahora sí me atrevo a darlo por muerto y enterrado. Tal al diagnóstico requiere antes una definición previa de la “cosa”, una tarea sobre la que no hay consenso. Ahí va: el Procés es la estrategia del movimiento soberanista, en sus diversos componentes, por acumular fuerzas en base a una agenda común de profunda revisión de la relación con España a base de tensar la cuerda, pero sin romperla.

Así definido, el Procés como estrategia murió el 1-O, el día que sí rompió la baraja. Si sus dirigentes hubieran jugado bien sus cartas, a partir del día 2-O, podría haber mutado en una Procés 2.0, y haber mantenido su pulso al Estado a partir de otras coordenadas. No obstante, su gestión estas últimas semanas ha sido, desde el punto de vista estratégico, como mínimo, mediocre. Por eso, me atrevo a decir que el Procés ha acabado con un fracaso. Lo que no significa que el conflicto subyacente a su nacimiento -el desfase entre las aspiraciones de una mayoría del pueblo catalán y su Estatuto político- se haya resuelto. Así que, desde la modestia, aconsejaría al españolismo no abrir aún las botellas de Freixenet para brindar.

Al inicio de periplo procesista, en este mismo blog, pronosticaba tres posibles finales a la empresa: 1) status quo legal, pero con una “conllevancia” peor llevada, como un matrimonio mal avenido obligado a vivir bajo un mismo techo; 2) creación de un Estado confederal; 3) llegada a la Itaca independentista. Pues bien, parece que el premio será para el primer escenario, que implicaba el fracaso del Procés. Lo que nos lleva a la pregunta: por ¿qué ha fracasado el Procés? Continua llegint

Una pareja condenada a la cárcel en Túnez por el “asunto del beso”

A Nessim Ouadi, un turista francés de origen algerino de 33 años, le ha tocado padecer la cara más oscura y retrógrada de Túnez, el alumno aventajado de las llamadas “Primaveras Árabes”. Un tribunal de apelación dictó el pasado miércoles una pena de cuatro meses firmes de cárcel para Ouadi y de dos meses a una amiga suya de nacionalidad tunecina en un controvertido caso conocido en el país magrebí como el “asunto del beso”. La pareja fue arrestada el pasado 29 de septiembre mientras se hallaba dentro de un coche cerca de una zona de ocio nocturno de las afueras de la capital y fue acusada de “atentado al pudor público”, en un episodio más propio de la policía de la moral saudí.

En el juicio, se pudo comprobar de nuevo que las versiones de la policía y de los acusados difieren sustancialmente. Según Ouadi, tras salir de Yuka, una discoteca de referencia de la noche tunecina, decidieron estacionar el coche al borde de la carretera para conversar cuando les abordó un vehículo de la polícía. Algunos de sus familiares explicaron a la prensa que estaban abrazados o se habían besado. Sin embargo, el informe de la policía asegura que estaban haciendo el amor. “Lo que se ha difundido en la prensa nacional e internaciona es falso. No fueron arrestados por un beso. La pareja estaba completamente desnuda”, aseguró el portavoz de la fiscalía, Sofiane Sliti, a la agencia AFP.

En cambio, hay menos discrepancias sobre lo que sucedió después. Tras pedir la documentación de la pareja e inspeccionar el coche, el joven francés filmó a los policías y les pidió que se acreditaran y mostraran su placa. Quizás creyendo que podía actuar con las mismas garntías que en su Francia natal, Ouadi abrió la caja de pandora. Los agentes decidieron arrestarlos y los trasladaron a comisaría, donde al cargo relativo relativo a su acción “indecente” añadieron el de “desacato a la autoridad policial”. Continua llegint

Los cambios en la monarquía Arabia Saudí agitan todo Oriente Medio

La creación de Arabia Saudí fue posible gracias a la astucia de Abdelaziz Ibn Saud, su primer monarca. Mitad guerrero y mitad estadista, Ibn Saud reunió a sus hijos mayores en su lecho de muerte y les hizo prometer que no se pelerían en público. En las seis décadas siguientes, en líneas generales, sus vástagos han seguido su consejo, y el consenso entre su prolija prole ha marcado la toma de decisiones en el próspero Reino del Desierto. Sin embargo, Mohamed bin Salman, actual príncipe heredero y nieto de Abdulaziz, parece dispuesto a romper con esta tradición para remodelar en profundidad la monarquía saudí hasta convertirla en un traje a su medida.

A sus 32 años, el ambicioso Mohamed bin Salman es sin duda el hombre fuerte del régimen. Hijo favorito del veterano y enfermo rey Salman, además de ser el primero en la línea sucesoria de la corona, acumula los cargos de ministro de Defensa, vice primer ministro, y presidente del influyente Consejo Económico para el Desarrollo. Durante los últimos días, varias noticias han situado Arabia Saudí, el país con las mayores resevas estimadas de petróleo, en el centro de la actualidad internacional. Todas ellas -una purga palaciega sin precedentes, la dimisión del primer ministro libanés desde Riad, etc- llevan su sello personal.

A través de un osado órdago, el príncipe Mohamed -conocido en el mundo anglosajón por sus iniciales MbS- ha ofrecido a la sociedad saudí y a Occidente un “paquete” de políticas interrelacionadas, algunas de carácter doméstico, otras de regionales. Su futuro personal, el del reino, y quizás el de todo Oriente Medio, dependerá del éxito de su arriesgada apuesta. Continua llegint