El rap del emigrante tunecino

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El rapero Balti

Aunque ya estaban presentes en la escena musical antes de la Revolución, el rap y el hip hop se han convertido en todo un fenómeno en las barrios populares de Túnez desde 2011. Entre sus temas más recurrentes figura el de la inmigración clandestina a Europa. “Nos hemos entregado a las olas, no tenemos miedo de los peligros / si tenemos que morir, mejor hacerlo de forma valiente”, canta el rapero tunecino Cheb Rached en su pieza Oh Roma. Es por canciones como esta, en la que se ofrece una imagen heroica de los migrantes que se lanzan al mar en patera, que algunos medios tunecinos han acusado a los raperos de crear un caldo de cultivo favorable a la migración irregular.

Sin embargo, los académicos que han estudiado la relación entre la música alternativa en Túnez y la cuestión migratoria discrepan de esta visión. “Sería una simplificación decir que los jóvenes tunecinos emigran porque una canción de hip hop se lo ha dicho. Sin embargo, la música popular contribuye a la diseminación y la construción de representaciones sociales, y por tanto, de imaginarios migratorios “, sostiene la socióloga Faridah Souiah, que publicó un completo estudio sobre la materia con otros dos colegas: Monika Salzbrunn y Simon Mastrangelo. Continua llegint

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“El régimen argelino no puede reformarse a sí mismo”

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Túnez.-La crisis política abierta en Argelia a raíz de la intención del presidente Abdelaziz Bouteflika de presentarse a la reelección no tiene visos de terminar. Ni tan siquiera su renuncia y la promesa de una transición tutelada ha aplacado a la calle. Lyes Menacer (Argel, 1979), consultor político y periodista del diario Liberté, uno de los principales medios independientes del país, ha conversado por teléfono con El Salto para compartir su análisis sobre la situación y cuáles son los posibles escenarios de futuro.

-¿Había previsto que el anuncio de Bouteflika de presentarse a la reelección generaría un movimiento de protesta tan amplio?

No, creo que es algo que nadie previó, ni el régimen, ni la oposición, ni los propios manifestantes. En 2011, durante las primaveras árabes, hubo algunas manifestaciones aquí, pero muy pequeñas. Entonces, la cosa aún no estaba madura. Las primeras protestas fueron convocadas por internautas anónimos a quienes tocó el amor propio la candidatura de Bouteflika. Nadie se las tomó muy en serio. La gente pensó que era cosa de chicos. Pensábamos que el régimen había destruido completamente el tejido social independiente. Pero estábamos equivocados.

-¿Hay algún partido o grupo que lidere las manifestaciones?

No, es un movimiento sin líderes que ha ido creciendo e incorporando prácticamente todos los sectores de la sociedad: estudiantes, jueces, funcionarios, emprendedores, etc. En las protestas, es muy numerosa la presencia de jóvenes que no vivieron el llamado “decenio negro” [la guerra civil de los años noventa]. El único presidente que han conocido en toda su vida es Bouteflika, y están hartos. Hartos de no encontrar trabajo, de no tener derecho a divertirse, de que su país esté desconectado del mundo. Argelia es una pequeña Corea del Norte, si bien el régimen aquí es más flexible. Continua llegint

Argelia se rebela contra Bouteflika

Túnez.-Con ocho años de separación marcados por la guerra y la restauración autoritaria, el pueblo argelino ha cogido el relevo de la lucha por la libertad en el mundo árabe. Desde hace un par de semanas, las protestas anitgubernamentales convocadas en las redes sociales se han ido extendiendo y creciendo, imparables, por toda la geografía argelina. El pasado viernes, decenas de miles de personas, muchas de ellas jóvenes, desfilaron por el centro de la capital. Los agentes de policía intentaron dispersar la manifestación con gases lacrimógenos, como hicieron la semana pasada, pero la multitud esta vez los desbordó. La chispa que ha encendido el fervor revolucionario es la candidatura a la reelección del catatónico presidente Abdelaziz Bouteflika, vivida como una humillación insoportable por amplias capas de la sociedad argelina.

Desoyendo el clamor popular, Abdelgani Zaalane, jefe de campaña del “raïs” argelino, formalizó el domingo su candidatura ante la Consejo Constitucional. Bouteflika, de visita a Suiza por razones médicas, no se apareció. Como tampoco lo estuvo cuando el histórico Ya en 2014, un hierático Bouteflika apenas pudo hacer el juramento de su cargo con un hilo de voz después de haber sido reelegido para un cuarto mandato. En la campaña de aquellos comicios, no apareció ni tan siquiera en un solo mitin. De hecho, la última vez que Bouteflika habló en público fue hace siete años, justo antes de sufrir un infarto cerebral que le dejó postrado en una silla de ruedas. Desde entonces, su medio favorito para comunicarse con la ciudadanía son las cartas, que leen en los medios sus colaboradores. Continua llegint

Trontolla el règim d’al-Baixir al Sudan

Mentre al cor del món àrab només queden les cendres de l’onada de “primaveres” del 2011, un país de la seva perifèria ha pres el relleu de l’esperit revolucionari. El passat 19 de desembre, l’encariment sobtat del preu del pa -es va triplicar- va ser el detonant d’una revolta popular al Sudan que ha fet de la dimissió del president Omar al-Baixir la seva principal demanda. Tot i la violenta repressió policial, que ja ha provocat la mort d’almenys 40 persones, segons Amnistia Internacional, les protestes als carrers no s’han apaivagat. Segons molts observadors, al-Baixir s’enfronta al desafiament més perillós al seu poder des que va accedir a la presidència del país el 1989 a través d’un cop d’Estat.

En una nova expressió d’una tendència global, les protestes han estat liderades per grups de la societat civil, més que no pas pels partits de l’oposició. En concret, a Sudan es tracta de l’Associació de Professionals Sudanesos, que reuneix sobretot a metges, professors i enginyers, qui convoca les manifestacions, a les que també s’hi sumen estudiants, activistes i militants dels partits opositors. Un senyal de la força del moviment és que, en un país marcat per una llarga tradició de conflictes tribals i ètnics, les mobilitzacions s’han estès per a tot el territori. Continua llegint

Pulso sindical al frágil Gobierno de Túnez

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Un manifestante sostiene una badera de la UGTT en una manifestación

 Túnez.-La plaza de Barcelona, principal nodo que une las diversas líneas de transporte público de la capital tunecina, ofrecía la mañana del jueves una imagen fantasmagórica. No se divisaba ningún tren de cercanías, ni tranvía o autobús. Tampoco el habitual trasiego ciudadano. A pesar de las promesas del Gobierno, no hubo servicios mínimos, lo que provocó que los efectos de la huelga de funcionarios se dejaran sentir más allá del sector público. La jornada, que transcurrió sin ningún atisbo de violencia, representa una victoria del poderoso sindicato UGTT en su pulso con un Ejecutivo fragil, asediado por una crisis social y política.

Después de concentrarse delante de sus puestos de trabajo a las 10.00, varios miles de sindicalistas se dirigieron a la sede de la UGTT, situada en el centro de Túnez. Allí, el secretario general del sindicato, Nureddin Tabubi, les dirigió una arenga en la que cargó duramente contra el Gobierno, al que acusó de “ceder los logros sociales conseguidos por el pueblo”. En la raíz del coflicto, el porcentaje de la subida salarial de los funcionarios para los próximos dos años. “No pedimos un aumento de sueldo, sino recuperar el poder adquisitivo perdido!”, proclamó Tabubi entre los aplausos y vítores de los asistentes, que llenaban a rebosar la plaza Mohamed Ali. Continua llegint

Khashoggi’s death, a viral phenomenon

When the first news about Jamal Khashoggi’s disappearance started to come out on October 2nd, no one could have predicted that three weeks after it would still dominate the headlines of the international media, nor that it would create the worst crisis between Saudi Arabia and its Western allies since the September 11 attacks. At the end of the day, this has not been the first dissident killed abroad by a ruthless dictator. For this reason, many people -me included- has been grappling with the question: why has Khashoggi’s death attracted such a sustained global interest? In my view, the explanation lies in a sequence of events that made it a viral phenomenon, something unusual in our wired society. Let’s see.

The wide early coverage of his disappearance is easy to understand. Unlike other Arab dissidents (or the three missing Saudi princes), Khashoggi enjoyed a solid presence in the global public opinion, mainly through his op-eds in The Washington Post and the almost two million followers of his Twitter account. He was well-connected and had influential friends. And they reacted with outrage to the news and gave it visibility. Continua llegint

Túnez aprueba una ley histórica contra la discriminación racial

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Una exhibición de Stambeli, un género musical practicado por los esclavos

A pesar de las agrias riñas entre partidos y la confusión que domina el panorama político, la transición tunecina se marcó la noche del martes un nuevo hito: la aprobación de una ley que castiga todo tipo de discriminación racial. La legislación, que ha suscitado cuasi la unanimidad en el Parlamento, es una vieja reivindicación de los tunecinos negros y de las organizaciones de derechos civiles, que han tenido que luchar durante años contra la opinión buena parte de la sociedad que niega la existencia de un grave problema de racismo. Al igual que sucede con otras leyes definidas como históricas o pioneras, como la de castiga la violencia de género, ahora el reto será su verdadera aplicación.

“Hoy es el día más feliz de mi vida desde la Revolución. Es el primer paso para compensar décadas de discriminación contra la minoría negra en Túnez”, comenta Huda Mziudet, una periodista e investigadora tunecina que ha tenido que cargar con el doble estigma de ser una mujer negra y velada. “He estado luchando contra la negacionismo [a la existencia de racismo] desde mis años en la universidad, en los noventa, durante la dictadura de Ben Ali, cuando criticar esta situación era considerado “un acto subversivo”, añade Mziudet. Si bien no existen estadísticas oficiales, algunos cálculos estiman que aproximadamente un 15% de la población tunecina es negra, y la mayoría reside o tiene sus orígenes en el sur del país, cerca de la frontera libia. Además, hay que añadir la existencia de miles de trabajadores y estudiantes subsaharianos. Continua llegint