El ejército egipcio da un ultimátum de 48 horas a la clase política

El Cairo.-Las Fuerzas Armadas egipcias no han dejado pasar ni 24 horas después de la gran movilización de la oposición para intervenir con determinación en el conflicto político que vive la nación árabe. Influidos quizás por la violencia que se desató en varios puntos de la geografía del país la noche del domingo, y que se saldó con 16 víctimas mortales y más de 700 heridos, el ejército emitió un comunicado en el que ofrece a las fuerzas políticas un ultimátum de 48 horas para resolver la crisis de forma consensuada.

En caso de no conseguirlo, el ejército aplicará su “hoja de ruta”. El texto expresa el temor de que “dejar pasar más tiempo significará una mayor división y conflicto, que es lo que hemos advertimos”.

Poco después de conocerse el anuncio, fuentes de presidencia anunciaron una reunión para abordar la situación entre el rais Morsi, al-Sissi, y el primer ministro Hisham Qandil, que vio ayer como su atribulado ejecutivo se debilitaba tras la dimisión de cuatro ministros.

A falta de una reacción oficial de los Hermanos Musulmanes, el partido salafista Nur, de tendencia islamista y ultraconservadora, expresó su preocupación por el retorno a la política del ejército “de forma contundente”. En cambio, “tamarrud”, la agrupación de jóvenes revolucionarios que ha liderado las protestas y que asegura haber recogido más de 22 millones de firmas a favor de la convocatoria de elecciones anticipadas, acogió de forma muy positiva el texto. “La declaración le está diciendo a Mursi que dimita … el rol histórico del ejército es estar al lado de la gente “,

La oposición, por su parte, también lanzó un ultimátum, pero sólo dirigido al rais islamista. “Damos al presidente Mursi hasta las 17h del 2 de julio para dejar el poder”, decía un comunicado público “Tamarrud”. En caso de no cumplirlo, iniciarán una ola de desobediencia civil que tendrá como primera acción una cadena humana que una la Plaza Tahrir y el palacio presidencial de Ittihadiya.

El ultimátum del ejército provocó un estallido de júbilo en Tahrir, que se fue llenando a rebosar a medida que oscurecía, y amainaba el calor. Como celebración, decenas de coches que comenzaron a hacer sonar sus bocinas, mientras la multitud voceaba: “El pueblo y el ejército son una sola mano!”, “Confiamos en el ejército egipcio. Con su comunicado han dado a entender que no hay ninguna legitimidad que esté por encima de la del pueblo “, decía en Mahmud Alaa, un joven estudiante de Derecho con los colores de la bandera egipcia pintados en la cara.

Cada vez que un helicóptero militar sobrevolaba la plaza, los miles de personas que la ocupaban ondeaban sus banderas, o lo saludaban mirando al cielo. Quién hubiera dicho que hace sólo un año Mursi era aclamado en Tahrir al grito de: “Que caiga el gobierno militar!”. Mahmud encontraba una lógica, más allá de la vertiginosa fluidez del panorama político en un proceso de transición: “La gente estaba contra la Junta Militar, pero el general al-Sissi es diferente”. En Said, un compañero suyo del interrumpía para aclarar que ellos no deseaban un retorno a una dictadura militar. “Queremos que el ejército vele por unas elecciones transparentes, y que pronto se vuelva a constituir un poder civil”.

Entrevista a Mustafá Kamel al-Sayyid

Profesor de Ciencia Política en la Universidad de El Cairo

-¿Cómo interpreta la declaración del ejército?

Creo que responde al temor por parte de las Fuerzas Armadas a que el país descienda en la senda de la guerra civil. El ejército considera que, si no se pone fin al conflicto político de forma inmediata, podría degenerar y provocar un estallido de violencia. Probablemente, los 16 muertos que se produjeron ayer influyó en esta percepción.

-¿Cree que hay el riesgo de una dictadura militar?

No, en la primera parte del comunicado, se expresa de forma clara que no pretenden volver a gobernar, ni a adminsitrar el país. Creo que aprendieron la lección del año pasado. La institución se desgastó mucho cuando la Junta Militar pilotó el primer año de transición. Ellos simplemente han dado un plazo de 48 horas, un ultimàtum, para imponer a las fuerzas políticas una “hoja de ruta” si ellos no son capaces de encontrar una salida negociada al conflicto.

-¿Y en qué considera que consistirà la hoja de ruta?

Eso no está nada claro. Podría ser elecciones anticipadas, y la renuncia de Mursi. O quizás la formación de un gobierno de unidad nacional poderoso en el que Mursi permanezca en la presidencia pero sólo con atribuciones formales. Sea como fuere, el rais ya no podrá ejercer como tal de forma efectiva. Podemos decir ya que se acabó el régimen de los Hermanos Musulmanes.

Artículo publicado en La Tercerca el día 02-07-2013

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s