Morsi restablece el Parlamento y desafía a la Junta Militar

El presidente egipcio, Mohamed Morsi, decretó ayer por la tarde la reconstitución de la Cámara Baja del país, disuelta a mediados del mes pasado tras una sentencia del Tribunal Constitucional que declaró ilegal la ley electoral bajo la que fue elegida. El movimiento, acogido con gran sorpresa por el resto de actores políticos egipcios, representa todo un órdago a la Junta Militar, que celebró una reunión de urgencia inmediatamente después de conocerse la noticia.

De acuerdo con la declaración constitucional suplementaria, promulgada de forma uniltateral por la Junta Militar durante la noche electoral de la segunda ronda de las presidenciales, la cúpula del ejército ostenta el poder legislativo en ausencia del Parlamento. El anexo constitucional, que también recorta los poderes de la presidencia en favor de la Junta, fue rechazado de forma categórica por los Hermanos Musulmanes, que ocuparon Tahrir durante diez días como medida de presión para forzar su anulación.

Aunque la cofradía islamista se decantó la semana pasada por desalojar la mítica plaza, dejó claro que su gesto no suponía una aceptación del texto constitucional suplementaria. Con su gesto, Morsi pretende arrebatar el poder legislativo a la Junta Militar, y volverlo a situar bajo el control de la Hermandad, pues su brazo electoral, el PLJ disponía de una cómoda mayoría en el Parlamento.

Así pues, la decisión del nuevo “raïs” debe interpretarse en el contexto del pulso abierto que libran islamistas y militares por distribuirse el poder en Egipto. En su decreto de ayer, el flamante presidente egipcio establece que el Parlamento reanudará su labor legislativa de forma interina, pues convocará elecciones parlamentarias en un plazo de 60 días después de la ratificación de la nueva Constitución. Los trabajos de redacción de la Carta Magna se iniciaron la semana pasada, pero los miembros de la Asamblea Constituyente pretenden finalizar sus labores a principios de septiembre.

Según la legislación del país árabe, el Tribunal Constitucional sólo tiene la potestad de interpretar la Carta Magna, pero no la de aplicar sus propios veredictos. Esta competencia corresponde a la presidencia del país. En ejercicio de tal prerrogativa, la Junta Militar, que detentó el poder ejecutivo hasta la investidura de Morsi el pasado 30 de junio, ordenó la disolución del Parlamento a mediados de junio. Y es en uso de esta misma potestad, que Morsi ha reinterpretado la sentencia del Constitucional, argumentando que no requiere la disolución inmediata del legislativo, sino sólo tras la celebración de nuevas elecciones.

El movimiento de Morsi supone un nuevo capítulo en la pugna de legitimidades que ha caracterizado la contenciosa transición egipcia. La incapacidad de alcanzar consensos básicos por parte de los principales actores políticos ha situado el país árabe en un verdadero galimatías político y legal, lo que ha provocado a menudo que los tribunales acaben asumiendo un papel de árbitro en litigios de naturaleza más bien política. Y es que, de momento, militares e islamistas han renunciado a recurrir al uso de la fuerza para resolver sus disputas.

Con la Constitución del 1971 suspendida tras la Revolución que destronó a Hosni Mubarak en febrero del año pasado, el país vive un periodo excepcional desde el punto de vista legal. Por ello, no existe un precedente legal al que acogerse y los expertos en Derecho Constitucional discreparon ayer a la hora de valorar la legalidad del decreto presidencial. Aquellos de tendencia islamista lo avalaron, mientras que los que abogan por un Estado laico, acusaron a Morsi de “violar el Estado de Derecho”.

La promulgación del decreto llegó tan sólo unas horas después de la reunión del presidente egipcio con William Burns, vice secretario de Estado de EEUU. En su visita, la de más alto nivel de un responsable estadounidense luego de la Revolución, Burns entregó a Morsi una misiva de Obama en la que le invita a asistir a la sesión anual de la Asamblea General de la ONU el próximo mes de septiembre. Sin duda, la Hermandad se siente en una posición de fuerza, aupado por la legitimidad de las urnas, y protegido por primacía legal de la presidencia.

Artículo publicado en El Pais 09-07-2012

One thought on “Morsi restablece el Parlamento y desafía a la Junta Militar

  1. Me parece una actuación valiente, aunque arriesgada, por parte de Morsi, pero necesaria a la vez paraq hacer bajar los humos a la Junta Militar, ya que lo que hizo de sacarse de la manga una declaración constitucional suplementaria la noche de las votaciones demuestra a las claras que iban a hacerse con el poder del país a cualquier precio.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s